Evitar estar de pie o sentado de forma continuada y con piernas cruzadas o inmóviles. Siempre que sea posible es aconsejable un corto paseo o ejercicios de movilización y si se da la oportunidad elevar las piernas para favorecer su vaciamiento. Si pese a todo, por el estilo de vida o las características del trabajo, no es posible realizar lo anteriormente expuesto, es útil y mejora los síntomas el empleo de medias compresivas, que proporcionan alivio inmediato y duradero, al comprimir las varicosidades y mejorar así el retorno venoso; por ello, también sirven para prevenir el posterior desarrollo de nuevas varices. Suelen estar diseñadas de forma que la máxima compresión se da alrededor de los tobillos y pantorrillas, decreciendo a medida que se acercan a las ingles. Son fundamentales en el embarazo, pues durante esta situación se suman varios factores para empeorar el retorno venoso.