Es la forma más antigua y de uso más frecuente para producir imágenes médicas.
Los rayos X son una forma de radiación, como la luz o las ondas de radio. Una vez que se encuentran cuidadosamente dirigidos a la parte del cuerpo a examinar, una máquina de rayos X genera una pequeña cantidad de radiación que atraviesa el cuerpo, produciendo una imagen en película fotográfica, o en una placa especial de registro de imágenes digitales.
Las estructuras densas, como los huesos, bloquearán la mayoría de las partículas de rayos X y aparecerán de color blanco; el metal y los medios de contraste también aparecerán de color blanco. Las estructuras que contienen aire se verán negras y los músculos, la grasa y los líquidos aparecerán como sombras de color gris.
Un técnico en rayos X realiza el examen en la sala de radiología. La exposición a los rayos X no provoca ningún tipo de molestia. Normalmente, el paciente debe contener la respiración y permanecer inmóvil durante el breve período de exposición (aproximadamente un segundo).
Se pueden realizar radiografías específicas de diferentes partes del cuerpo como por ejemplo, radiografía abdominal, radiografía con bario, radiografía de hueso, radiografía de tórax, radiografía de los dientes, radiografía de la vesícula biliar, radiografía de las manos, radiografía de las articulaciones, radiografía de la columna lumbosacra, radiografía del cuello, radiografía de la pelvis, radiografía del cráneo, radiografía del esqueleto.